Heijunka ¿Qué es?

De origen japonés, a la técnica Heijunka se le puede definir como el suavizamiento de un plan de producción por el volumen y el mix de productos fabricados durante un tiempo definido. Permitiendo, de esta manera, mitigar las alteraciones de la demanda a través de la fabricación de pequeños lotes, modelos diferentes en una misma línea de producción.

Porque el entorno económico actual exige a las factorías una demanda variada y fluctuante de productos, tanto en diferenciación como en volumen.

Heijunka o la producción nivelada

El Heijunka descarta el modelo de producción tradicional de grandes lotes de producción, reemplazándolo por el modelo Lean Manufacturing basado en la producción de lotes pequeños con capacidad de variar las especificaciones de un producto de forma rápida y eficiente.

Con esto, no se quiere decir que el modo tradicional sea peor o menos eficiente que el modelo establecido por Heijunka, sino que la elección del modelo a seguir dependerá del entorno y del tipo de necesidades exigidas por el cliente.

La palabra japonesa Heijunka se descompone en 3 sílabas, con significados independientes como son:

  • Hei: plano
  • Jun: nivel
  • Ka: transformación

La unión de los tres significados da lugar a la producción nivelada y se ejecuta según unas premisas distintas a las utilizadas en la producción tradicional. En el caso de tener que satisfacer una misma demanda de productos, ambos sistemas operarán de un modo muy diferente.

Los objetivos del Heijunka son:

  • Disminuir los despilfarros a través de la nacionalización del trabajo.
  • Mitigar las variaciones de la demanda produciendo pequeños lotes de varios modelos diferentes en la misma línea.
  • Optimizar los RRHH que ya existen.
  • Mejorar la respuesta frente al cliente.
  • Se puede consolidar la plantilla de la empresa porque se utiliza la técnica Heijunka.
  • Reducir el stock de materias primas porque se produce en pequeños lotes y se facilitan los envíos frecuentes por parte de los proveedores.
  • Disminuir el stock del producto acabado porque en este tipo de producción el tiempo de espera es menor entre la producción y la demanda.
  • Y por último, incrementar la flexibilidad de la planta, ya que esta producción se adapta mejor a las pequeñas variaciones que puede tener la demanda.

Por contra, el modelo tradicional centra los esfuerzos de fabricación de cada uno de los modelos en semanas separadas, obteniendo así grandes lotes de un mismo producto. Por el contrario, con la técnica Heijunka se fabrica en lotes pequeños, que pueden amoldarse de manera rápida a una demanda cambiante, en lo que se conoce como proceso de suavizado de la demanda mediante lotes pequeños, cuyo objetivo es lograr un flujo continuo de material desde el proveedor hasta cliente. Y todos estos argumentos están enfocados para reducir costes y favorecer la respuesta de una planta a las necesidades reales de producción, eliminando el stock y reduciendo el tiempo de fabricación.

En definitiva, en un mundo cada vez más competitivo, más globalizado, con un crescendo desarrollo tecnológico y una demanda cada vez más exigente se requiere de una manufactura esbelta, permitiendo responder de una manera más rápida a fluctuaciones y reduciendo de esta manera los costes.

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