Estrategias para reducir riesgos y garantizar la continuidad operativa en la distribución

almacén

La distribución es uno de los pilares del funcionamiento económico global, siendo efectivamente el actor encargado de almacenar y transportar tanto insumos como productos terminados.

Sin embargo, es debido al número de actividades que llevan a cabo las empresas especializadas en distribución, que experimentan un amplio rango de riesgos que no solo afectan la mercancía, sino también la operatividad del sector.

Riesgos en la distribución

Estos pueden tener su origen tanto en el interior de la empresa, como en el exterior, así como ser causadas por actividades humanas o factores incontrolables como la naturaleza. Entre los riesgos más comunes a los que se enfrenta el sector podemos encontrar:

  • Robos a los almacenes.
  • Asaltos y ataques contra las unidades de transporte.
  • Ciberataques enfocados tanto en el robo de información, como en afectar la operatividad de dispositivos y maquinaria.
  • Accidentes laborales causados por fallas en la maquinaria o prácticas poco responsables.
  • Impacto a la cadena de suministros, con causas que pueden ir desde la inestabilidad política, hasta catástrofes climáticas.

Si bien parecen pocos riesgos, la realidad es que cada uno de estos engloba distintas situaciones que pueden tener un impacto específico en las distintas áreas del negocio, afectando tanto la economía de los negocios, como su funcionamiento a mediano y largo plazo.

Estrategias para reducir el riesgo

El amplio número de retos a los que se enfrentan estas empresas podría dejar entrever que es prácticamente imposible crear entramados de seguridad realmente efectivos. Sin embargo, la realidad es que un enfoque multifacético tiene el potencial de disminuir los riesgos a su mínima expresión:

  • Control de acceso y vigilancia

Los almacenes deben contar con sistemas de seguridad exhaustivos que limiten cualquier tipo de amenaza interna y externa, incluyendo control de acceso, alarmas y videovigilancia. Es recomendable que estos equipos se actualicen constantemente para brindar las mejores prestaciones posibles.

Por ejemplo, sustituir las viejas cámaras de vigilancia por cámaras de seguridad IP no solo brinda una mayor versatilidad al momento de instalar los dispositivos, sino también herramientas extra para el monitoreo en tiempo real y el procesamiento de registros audiovisuales.

  • Seguimiento de unidades

Ya que el peligro no solo se cierne sobre almacenes y oficinas, sino también sobre las unidades que transportan la mercancía, es esencial que estas cuenten con sistemas de monitoreo durante todo el proceso. Esto incluye su propio sistema de cámaras de vigilancia y rastreo mediante localización satelital.

También se recomienda que cuenten con dispositivos de seguridad más avanzados, como bloqueadores de señal, bloqueo automático e incluso sistemas de conducción a distancia para asistir a los conductores en caso de emergencias.

  • Ciberseguridad

Debido al posicionamiento de la distribución como eje central de la economía, la digitalización se ha vuelto indispensable para permitir que unas pocas empresas sean capaces de manejar grandes cantidades de pedidos en poco tiempo. Esto a su vez ha creado un riesgo mayor en materia de seguridad digital.

A medida que se digitalizan más procesos, la distribución se convierte en un blanco más atractivo para los cibercriminales, por lo que es imperativa la implementación de sistemas de seguridad digital modernos, incluyendo herramientas basadas en la inteligencia artificial para agilizar la detección y respuesta contra amenazas.

  • Formación de personal

La formación del personal cumple dos roles importantes al momento de proteger la operatividad de los negocios de distribución: disminuir el riesgo de accidentes laborales y asegurar una mejor respuesta en caso de ataques externos. Una buena formación del personal (así como la remuneración adecuada) también puede eliminar por completo los riesgos de robo interno.

  • Planificación contra lo impredecible

Aunque las nuevas tecnologías y estrategias puedan limitar el riesgo de forma considerable, existe un amplio número de variables sobre las cuales no tendremos control. Por eso, los esfuerzos de seguridad no solo deben enfocarse en prevenir, sino también en responder de forma adecuada incluso en las situaciones más adversas.