¿Qué es SMED en Logística?

El mercado actual exige una gran variedad de productos y la mayor parte de ellos con un nivel de personalización elevado, por ello surgió SMED que es, traducido de forma literal “cambio de utensilios en minutos de un solo dígito” es decir, todas las operaciones que estén involucradas en el tiempo de preparación deben de durar menos de diez minutos. Con la implementación del SMED se trata de hacer más óptimo el funcionamiento de una planta, haciéndola capaz de responder a cambios repentinos en las características finales del producto, conservando su eficiencia.

Esta técnica fue desarrollada en Japón por el ingeniero Shigeo Shingo alrededor de 1950, ya que se dio cuenta de la importancia de la rapidez en los tiempos de cambio porque el mercado cada vez exige pedidos más personalizados y diferenciados, pero no fue hasta dos décadas después cuando desarrolló de manera más extensa la técnica mientras trabajaba para Toyota.

SMED, la metodología sencilla para un mercado exigente

El principal objetivo de la técnica SMED es la disminución del tiempo de preparación de las máquinas. Aunque, hay que tener en cuenta que en determinadas situaciones un tiempo de cambio alto no nos influye de manera negativa, considerándolo normal. Pero actualmente, el mercado exige a las empresas ser flexibles para que se puedan adaptar a los cambios que vayan surgiendo, tomando cada vez más fuerza los lotes pequeños.

Se distinguen dos tipos de ajustes en la técnica SMED:

  • Los tiempos internos que son las operaciones que se realizan con la máquina parada, fuera de las horas de producción.
  • Los tiempos externos que son operaciones que se realizan con la máquina en marcha, o sea durante el periodo de producción

Entre los beneficios de la implantación de las técnicas SMED se encuentran:

  • Simplificar las tareas de preparación de maquinaria.
  • Reducir la cantidad de operaciones preparatorias.
  • Garantizar la seguridad de los operarios responsables del cambio.
  • Reducir o eliminar errores del proceso de cambio.
  • Optimizar el stock de material en proceso y de producto terminado.
  • Reducir el plazo de entrega del producto.
  • Ajustar la producción a la demanda cambiante (JIT).
  • Flexibilizar la línea de producción.
  • Reducir las colas a la entrada de cada proceso productivo.
  • Obtener el máximo partido del trabajo de los operarios.
  • Aumentar el rendimiento de producción de la maquinaria en planta.

Pero, antes de aplicar el SMED hay que saber si:

  • Los tiempos de cambio se pueden minimizar hasta el punto de que lleguen casi a eliminarse por completo.
  • Hay que ser rigurosos aplicando esta técnica para poder alcanzar los objetivos deseados al menor coste posible.
  • Y último, si el problema de los tiempos de cambio y preparación se debe a aspectos relacionados con la organización, no sólo técnicos.

En resumida cuenta, el objetivo que se busca es disminuir el tiempo de cambio debido a que si se produce esto, también se verá reducido el tamaño de los lotes y el stock. En la actualidad, esto es muy importante ya que los pedidos cada vez son más personalizados y diferenciados, por lo tanto se necesitan producir una gran variedad de productos y cada uno de ellos, con características diferentes.