Qué tener en cuenta al comprar una carretilla elevadora
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Qué tener en cuenta al comprar una carretilla elevadora
Elegir la carretilla elevadora adecuada, nueva, usada o en alquiler, depende de varios factores concretos: el entorno de uso, la maniobrabilidad que necesita, la capacidad de carga, el tipo de energía y el confort del operador. Evaluar bien estos factores es lo que permite elegir el vehículo más adecuado para las necesidades reales de cada empresa, en vez de guiarse solo por el precio.
Capacidad de carga y altura de elevación
La capacidad de carga es uno de los factores más importantes: hay que asegurarse de que la carretilla pueda manejar el peso máximo de la mercancía que se va a mover, sin comprometer la seguridad. Esa capacidad se reduce a medida que aumenta la altura de elevación, así que conviene medir con antelación la altura máxima de almacenamiento (por ejemplo, la altura de las estanterías) y dejar margen suficiente para trabajar con seguridad.
Maniobrabilidad y espacio disponible
Dependiendo del espacio en el que se vaya a utilizar la carretilla elevadora, algunas funciones pueden ser necesarias y otras no. Por ejemplo, si se trabaja en un espacio pequeño o en un pasillo estrecho del almacén, hará falta una carretilla compacta, mientras que si hay que elevar equipos o mercancía a alturas considerables, probablemente sea necesaria una plataforma hidráulica o un manipulador telescópico.
Tipo de energía: diésel, eléctrica o gas
El tipo de energía también condiciona la elección. Las carretillas diésel rinden mejor en exteriores y con cargas más pesadas; las eléctricas, por su bajo mantenimiento y sus cero emisiones, son la opción preferida para trabajar en interiores. La relación entre la carretilla y su fuente de energía influye directamente en el rendimiento y en los costes operativos a largo plazo.
Velocidad y motor
La velocidad de la carretilla elevadora depende del tamaño del motor y, por tanto, de las dimensiones de la máquina — algo que también depende del estado de los componentes hidráulicos del equipo. Conviene tener en cuenta el entorno operativo y las distancias que deben cubrirse a diario para encontrar más fácilmente la maquinaria más adecuada para cada actividad.
Ergonomía, seguridad y coste total
Uno de los factores más importantes a la hora de comprar una carretilla elevadora es la comodidad del operador: cuanto más tiempo se use el vehículo, mayor debe ser el peso que se le dé a la ergonomía, invirtiendo en equipos que garanticen productividad, comodidad y seguridad.
En España, además, operar una carretilla elevadora exige que el trabajador cuente con el carné de carretillero exigido por el Real Decreto 1215/1997, dentro del marco general de la prevención de riesgos laborales en España. Al presupuesto de compra hay que sumar también los costes asociados al mantenimiento, al seguro y, según el tipo de energía elegido, al combustible o a la instalación de puntos de carga.
